lunes, 5 de diciembre de 2016

APRECIAR A VENEZUELA



Lo tuvimos todo en Venezuela! Recursos minerales, tierras fértiles, un clima estupendo, miles de kilómetros de costa, selva virgen, monumentos naturales impensables en otra parte, cascadas, ríos, fauna esplendorosa, flora inmejorable.

Venezuela,  tiene una estirpe increíble, somos mestizos, en nuestros mejores años de bonanza, abrimos los brazos  a extranjeros  de Europa, Asia, de los países hermanos de Latinoamérica. Eso sumado  a la herencia indígena, africana y europea convirtió a nuestro país en un crisol de razas maravilloso, desde el cual aportamos artistas de talla mundial en prácticamente todas las artes conocidas, grandes deportistas, empresarios reconocidos en el mundo entero, profesores insignes, científicos, ingenieros, reinas de belleza.

Muchas personas además se prepararon en el extranjero y volvieron, y formaron parte de la generación que formó a mi generación en las universidades e institutos de este país. Yo recuerdo varios de mis profesores que estudiaron en Francia, USA, Rusia. Además viajaban constantemente y hacían cursos y presentaciones de sus trabajos de investigación.  

¿Y qué sucede hoy? ¿Hoy 6 de diciembre de 2016? ¿Cómo llegamos a esto?

Parece mentira, y algunos se molestarán probablemente, pero TODOS absolutamente TODOS los venezolanos tenemos parte de la culpa.

Sencillamente, no apreciamos lo que teníamos. Aquí disfrutamos, gastamos, viajamos, y los políticos que hicieran lo suyo, robarán, malgastaran, y luego llegó el adoctrinador experto, el que se dedicó a infundir su conciencia de dependencia absoluta de un jerarca, el que se encargó de que las personas estudiaran bajo su doctrina, el que puso de moda la hiper politización. ¿Alguien lo detuvo cuando aún se podía hacer? ¿Alguien pensó en el futuro?. Por el contrario TODOS comenzamos a jugar su juego.

En nuestro país de pronto, todo tenía que ver con política, hasta las familias, las relaciones de pareja, los trabajos, incluso hasta la rivalidad más sana (Caracas – Magallanes) dejó de tener sentido. Cuando yo era muy joven recuerdo claramente un 31 de diciembre, donde en mi familia adecos hablaban tranquilamente con masistas, y discutían, pero eso no pasaba a mayores.

Venezuela se convirtió en estos 18 años, en una gran escuela de adoctrinamiento oscuro, la idea era separar, dividir. Ellos hábilmente fueron expertos en buscar el punto de desencuentro entre las personas, y meter el dedo en la llaga hasta lograr la separación.

¿Saben porque somos responsables de este estado absoluto de desencuentro nacional? Porque no hicimos nada para impedirlo. Alguna persona todavía cree que eso lo inventaron ellos?? Eso se llama populismo! Fíjense como Trump en USA, está haciendo exactamente lo mismo, se acerca a la mayoría (clase media, sin altos niveles de estudio, de raza “blanca”) y les dice que él va a sacar a las minorías, que va a limpiar el país y que ellos tendrán de nuevo grandes empleos con grandes sueldos. Claro, dice eso, mientras seguramente en sus hoteles hay toallas hechas en China, y mucho personal “minoría” que son mas “baratos” trabajan en sus empresas.

Hoy los estadounidenses no tienen la menor idea del poder destructivo de la discordia en la población.

Nosotros en Venezuela permitimos que nos dividieran, yo mismo compré fácil y rápido la teoría, yo mismo tengo que entender que la única forma de sacar al país de este hoyo y reconstruirlo es uniéndome con mis hermanos venezolanos, porque aquí lo que queda (como dijo JJ Rendón), es un grupo de victimarios (todos sabemos quiénes son y lo que hacen 0.5%) y las victimas (que ya debemos ser el 99.5% de la población).

Insisto en que la solución es crear una nueva conciencia, apreciar lo que tenemos, lo que nos queda (que aún es mucho), hablar con la gente, explicar porque llegamos a esto.

Estuve viendo CNNE, y mostraron la plaza de la revolución de Cuba full de gente, imagino que algunos irían obligados, pero hay otros  que tienen toda la vida creyendo que el mundo es eso, y que todas sus desgracias son culpa del imperio, y que el fallecido es un mesías.  

¿Porque deja de existir Fidel y todo en esa isla sigue y seguirá exactamente igual?

Porque allá los adoctrinaron durante 60 años, les crearon en medio del aislamiento y la carencia una nueva realidad, y eso es lo que ellos viven. Nunca saldrán de esa situación, hasta que no cambien la conciencia.

¿Venezuela?

Hasta que no entendamos, que tenemos que querer lo nuestro, y que eso incluye al señor vestido de rojo que trabaja en algún ministerio, a la amiga vestida de azul que sale con la banderita blanca a “marchar”, a todos.

Hasta que entendamos que los 30 millones de personas tenemos que unirnos y hablar, que aquellos con cultura deben explicar que las cosas tienen otra forma de hacerse, que hay que trabajar honradamente, que hay que ganarse la vida y no esperar sentado a que te paguen por tener muchachos. Cuando eso suceda, esto empezará a cambiar de verdad. De lo contrario, siempre esperaremos por un nuevo mesías, que nos hable mal del anterior y que prometa que va a resolver esto pulsando un botón.

El nivel de desencuentro en Venezuela es tan grande, que la sensación de la gente en la calle es de indefensión total, la oposición está totalmente dividida y seguramente el oficialismo también, y lo más grave es que hoy la inmensa mayoría ha dejado de creer en los políticos y se encuentra acéfala y a la deriva. Cuando en realidad lo que hace falta es mirarnos internamente, y empezar a apreciar nuestro entorno, nuestro clima, aquello que aún hacemos para vivir, a nuestra familia, nuestra casa, nuestro vecino, el señor que limpia, el del semáforo, y finalmente reconocernos. Hacer un circulo gigante y abrazarnos y así entender que hay unos pocos que llevan el timón y nos están hundiendo, pero nosotros unidos de verdad somos capaces de cambiar la conciencia, y de esa forma cambiarlo todo.

Ese día, cuando una persona muy humilde se levante y le comience a dar vergüenza dedicar su vida a hacer una cola, para venderle el producto a su propio vecino al 1000%, cuando una persona pudiente entienda que esa comida que están botando la necesita gente afuera que rompe la basura para comer algo, ese momento donde nos vuelva a dar dolor la gente que muere a diario, donde escuchemos a un funcionario del estado hablar por TV e insultar y eso nos repugne, donde los ajusticiamientos sin sentido de decenas de personas campesinas haga que la gente despierte, donde descubramos quien raya el ascensor y no nos dé risa lo que puso sino vergüenza de que no queremos nuestras cosas, ese instante donde nos duela todo, no solo nuestra casa y nuestra gente sino todo, allí empezará la emancipación de Venezuela.



La libertad verdadera…

El cambio de conciencia.

Carlos Rada

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